Elegir el barco adecuado es como elegir el ritmo de tu día en el mar.

El gommone es sinónimo de libertad: ligero, ágil, perfecto para quienes quieren explorar calas y cuevas sin restricciones. Es ideal para parejas o pequeños grupos que disfrutan detenerse con frecuencia y vivir el mar de cerca.

El motoscafo, por otro lado, es equilibrio: velocidad, comodidad y estabilidad. Es la opción más versátil para quienes quieren moverse entre Amalfi y Capri con facilidad, disfrutando de espacio y potencia.

El yate es un mundo aparte: elegancia, relajación, servicios a bordo y la posibilidad de vivir el mar como una experiencia de lujo. Perfecto para grupos o para quienes buscan un día exclusivo.
Navegar entre Amalfi y Capri con el medio adecuado cambia todo: el gommone te lleva dentro de la Cueva del Esmeralda, el motoscafo te hace sentir el viento entre los cabellos mientras cruzas el mar abierto, el yate te regala el silencio y la vista de los Faraglioni al atardecer.
Y cuando se llega a tierra, cada tipo de barco encuentra su local ideal:
Quien llega en gommone puede detenerse en Il Pirata en Praiano, directamente en el mar.
👉 https://www.ilpirata.netQuien navega en motoscafo encuentra su equilibrio en Chez Black en Positano, entre elegancia y sencillez.
👉 https://www.chezblack.itQuien elige el yate no puede perder Il Riccio en Anacapri, un almuerzo con vista al mar que es pura poesía.
👉 https://www.ilricciorestaurant.com
